Director de Salvar al soldado Ryan (Saving Private Ryan, 1998): Steven Spielberg

Reparto: Tom Hanks, Tom Sizemore, Edward Burns, Matt Damon

Habíamos presenciado el desembarco aliado en Un paseo bajo el sol (Lewis Milestone, 1945) y el día D desde la perspectiva de El día más largo (Ken Annakin, Andrew Marton, Bernhard Wicki.1962). Cuyo cartel se parecen sospechosamente al de Salvar al soldado Ryan. Pero el Rey Midas de Hollywood nos abruma con su hiper realista y visceral masacre, y nos hace llegar completamente deshechos, al bunker alemán de Dog Green One, en las aguas teñidas de rojo de la playa de Omaha.

Después del desembarco de Normandía el 6 de Junio de 1944, la patrulla del capitán Miller (Tom Hanks) debe buscar al soldado James Francis Ryan (Matt Damon), porque ha perdido de regenteen combate a sus tres hermanos. La misión es un pretexto para que Spielberg nos lleve de la mano por su particular infierno de la guerra.

El final de Salvar al soldado Ryan tiene connotaciones de otra gran película sobre los desastres de la guerra, la producción germana El puente (Bernhard Wicki, 1959). Que hace referencia al uso de muchachos, casi niños, en el final de la Segunda Guerra Mundial.

Resulta estremecedora la escena del porche Fordiano, en el que la madre de los Ryan recibe el telegrama de la muerte de sus hijos.

Sin embargo, esta cinta será recordada para siempre por el desembarco de las tropas, todo aquél que lo ha visto, seguro que no puede ya olvidarlo. Apoyada en los extraordinarios efectos visuales del bonaerense Pablo Herman, las imágenes tomadas en Irlanda, con seis operadores de cámara distintos, rodando al mismo tiempo, producen un resultado excepcional en la mesa de edición, gracias al magistral montaje de Michael Kahn.

Es innegable el estereotipado tono sensiblero y patriotero del flashback del comienzo, pero, a pesar de todo, están más que probados los valores cinematográficos de la cinta. Spielberg se despacha a gusto en la que podría ser la mejor película bélica de todos los tiempos (al menos la escena del desembarco en verdad lo es).