Director de Golpe en la pequeña China: John Carpenter

Critica x Dilettante©

El cine…el material del que están hechos los sueños. El Sr. Dilettante tiene al menos una docena de películas que verifican la afirmación inicial. Películas que he incorporado a mi equipaje emocional y que revisito con gusto al menos una vez al año sin que jamás pierdan su capacidad inicial de fascinación. Durante algunos años la Mansión Dilettante se ubicó a menos de doscientos metros de la filmoteca y pude disfrutar, junto a la extraña mezcla de gafapastas y “homeless”, de la errática programación de esa venerada institución, lo que me permitió repasar y en algunos casos acceder por primera vez a mis películas favoritas en la pantalla grande.

Es esa capacidad de fascinarme el único nexo entre películas tan diferentes como “El Mago de Oz” (sí, lo he admitido, carcajéense) y “Supervixens”; o entre “Su deporte favorito” y “Phantasma”. Pues bien, entre esas películas se encuentra “Golpe en la Pequeña China”, traducción aceptable del título original “Big trouble in Little China”. Corría la segunda mitad de los 80 y el Sr. Dilettante con la insensatez propia de su corta edad reinterpretaba la moda punk de aquella manera, era el feliz propietario de un Spectrum (que solo servía para jugar) y compaginaba como podía sus estudios con el descubrimiento de la agitada vida nocturna de la época (recuerden, los ayuntamientos no eran nada estrictos con los horarios de cierre de los bares). Una tarde calurosa decidí acudir a la primera sesión de los cines a ver una peli de chinos del tío que había hecho “La Cosa”, y, señores, salí fascinado.

Admitámoslo, John Carpenter es el puto amo. Es el único director vivo al que se le puede aplicar el calificativo de “artesano”. Sí, artesano. Ya estoy harto de que se aplique ese noble adjetivo a directores que manufacturan truños fílmicos toscos y aburridos. Carpenter te hace películas con cuatro duros que rezuman oficio y amor por el cine. De acuerdo, ni todas sus películas me gustan ni todas me parecen igual de buenas, pero convendrán conmigo que es un tipo honesto que ofrece diversión a raudales en universos originales.

Aunque presumo que la mayoría de ustedes ya ha visto la película no me resisto a contarles por encima el argumento. Jack Burton es un gañán tocado con un mullet que se gana la vida conduciendo un camión. Mata el rato en la carretera comiendo enormes y grasientos bocadillos mientras pontifica por la emisora de radio de su camión. Como si de un predicador chiflado se tratara y sin esperar contestación de sus interlocutores, Burton administra a sus oyentes píldoras concentradas del “Jack’s way of life”. Con este estilo de vida sería lógico pensar que Mr. Burton es un culo gordo cargado de colesterol, pero no, lo interpreta un Kurt Rusell (actor fetiche de Carpenter) hiper musculado. Al llegar a San Francisco se mete en una timba de “mahong” con unos chinos, y contra todo pronóstico los va desplumando uno a uno hasta el amanecer. Uno de sus contrincantes le confiesa que no puede pagarle ya que se va a casar pero le propone una estrafalaria apuesta a doble o nada, partir una botella de cerveza vacía con su machete, que vuelve a perder. Con el fin de cobrar su dinero Jack y Wang, que así se llama el desafortunado chino, se dirigen al aeropuerto a recoger a Maio Yin, la futura esposa de Wang. Allí observan impotentes como unos pandilleros orientales secuestran a Miao Yin… Después de eso tiemblan los cielos y la tierra. Dioses y hombres enfrentados en los diferentes infiernos chinos. Una aventura total. ¿Y saben que les digo? Vean la película. Concédanse ese placer. Disfruten de esa concepción maniquea del bien y del mal. Pero déjense sorprender porque la mano de Carpenter está ahí.

La historia mama sin complejos del pulp tradicional y de los seriales añejos, pero solo utiliza aquellos elementos que realmente los convertía en géneros fascinantes. El resto lo distorsiona y lo incorpora a la trama sutilmente pero con maestría. Hasta el espectador mas despistado se percata que en las aventuras exóticas de comienzos y mediados del siglo pasado, las culturas no occidentales proporcionaban los marcos necesarios para su desarrollo. El desconocimiento y desinterés por culturas ajenas, que desde siempre han sido consideradas como un poquito inferiores a la nuestra, ha permitido que con cuatro tópicos y dos lugares comunes ya se tuviese montada la película o la novela. Los componentes humanos de estas culturas solían salir además bastante mal parados. A grandes rasgos se dividían en dos clases:

a. Malvados. Salvajes o extremadamente refinados, pero en cualquier caso desprovistos de cualquier sentimiento humano.

b. Criados, esclavos o comparsas que daban palmas con las orejas ante el varón occidental, que completamente convencido de su superioridad racial, moral e intelectual, deshacía los entuertos que le preparaban los miembros del grupo a.

Pues bien, en “Golpe en la Pequeña China” se desmonta este esquema con gran habilidad. El malvado Lo Pan, encaja perfectamente en la categoría a anteriormente establecida. Un ser prácticamente inmortal y tan perverso que hasta los mismos dioses han castigado. Astuto, cruel y refinado, el hermano malo de Fu Man Chu. Pero aquí terminan las semejanzas.

El héroe, el chico bueno de toda la vida, es un auténtico WASP, que comparte toda la aventura con el que parece que va a ser su escudero, el tirillas de Wang, que además de oriental es bajito. Pues bien, Jack Burton, pese a la elevada opinión que mantiene sobre si mismo, lejos de comportarse como un héroe al uso mete la pata una y otra vez, se comporta como un miedica reclamando el arma mas grande antes de una pelea y no duda en salir corriendo ante la adversidad, siendo sus compañeros los que realmente le saquen las castañas del fuego Por otro lado la heroína, Gracie Law (interpretada por Kim Katrall pre-“Sexo en Nueva York”), es una abogada metomentodo empeñada en arreglar los problemas de la comunidad china, pese a los mismos chinos, protagonizando algún episodio de extremada vergüenza ajena. La tensión sexual que se genera entre los dos protagonistas está más cerca de la comedia bufa que de otra cosa. Jack es un misógino empedernido que se cree un Don Juan y Gracie es muy mojigata a la manera de los 80, es decir, simulando que no lo es. En una trama paralela, pásmense, se establece un historia de amor entre uno de los orientales y la amiga periodista, blanca, de Gracie.

Pese a que Carpenter dinamita los roles tradicionales la aventura es trepidante. El ritmo es frenético y las sorpresas se suceden una detrás de otra. Nuestros héroes, algo patéticos pero finalmente héroes, se enfrentan infatigablemente a los villanos, a los monstruos (¡Sí, también hay monstruos!)y a las trampas. Descienden a los infiernos chinos y regresan magullados pero victoriosos.

Finalmente el malvado Lo Pan muere, pero quien sabe…A mi me gusta pensar que consiguió salvarse y que se ha instalado en un santuario subterráneo en Lavapies y dirige un emporio que controla los “todo a cien” de Europa mientras espera a otra doncella de ojos verdes.Lo peor de la película posiblemente sean los decorados de la pelea final, mezcla quizá del bajo presupuesto y del abuso de los tóxicos del responsable de atrezo. El templo del semi dios Lo Pan con esa decoración de neones tiene un aspecto de discotecón total ( a juego con la musiquilla ratonera compuesta por Carpenter a base de sintetizadores) más adecuado para rodar un videoclip de aquellas bandas de glam rock californianas de la época, que como escenario de la confrontación final entre dioses y hombres. No obstante y bien pensado, pues que a estas alturas hasta tiene su gracia.

CURIOSIDADES

Aunque muchos fans esperan una secuela, llegando algunos de ellos a presentar guiones, el propio Carpenter ha dicho que si bien a él le encantaría, la película no resultó tan rentable como esperaban. Algunos incluso han recogido firmas para que se realice esa segunda parte, pero su entusiasmo no ha encontrado el eco que merecían.

Existe una página web dedicada a Golpe en la Pequeña China, su nombre es “The Wing Kong Exchange”, en ella se puede comprar camisetas y accesorios relacionados con la película, leer secuelas de fans, participar en foros…en fin un consuelo para los fans.Hubo un videojuego en los 80 basado en la película, pero la dificultad del mismo y la pobreza de los gráficos, me hicieron desistir de seguir malgastando tiempo en él. Si quieren probarlo lo encontraran en alguna de las páginas dedicadas a emuladores.Solo he podido verificar un homenaje a Golpe en la Pequeña China. En el capítulo de FUTURAMA (algún día hablaré de ella) titulado “Cuando Hermes requisó su ilusión”, en el que los miembros de Planet Express ayudan a Hermes a recuperar su condición de burócrata, aparece la cabeza de múltiples ojos vigilando el edificio de los burócratas.

La actriz que interpreta a Miao Yin, Suzee Pai, fue la chica de enero de 2001 de PENTHOUSE. Corran, corran y busquen sus propios cromos…