Director de Blade Runner: Ridley Scott

Reparto: Harrison Ford, Rutger Hauer, Sean Young, Daryl Hannah

Ridley Scott tenía razón, la distopía de neón global, multi-lingüista ya está aquí. La clonación es una práctica habitual. Las máquinas son más inteligentes que nosotros. Las calles están llenas de tribus urbanas y comerciantes asiáticos. La contaminación y el cambio climático se ciernen sobre nuestras cabezas. Pocas obras han sido más visionarias.

Todos sabemos que en Los Ángeles, de 2019 Rick Deckard (Harrison Ford) es un Blade Runner (una especie de cazarecompensas), ex policía encargado de ‘retirar’ a los androides sintéticos ‘replicantes’ Nexux 6. Fabricados por medio de la ingeniería genética para trabajar como esclavos en las colonias espaciales. Los replicantes se comportan emocionalmente como lo que son: seres de cuatro años.

Estamos ante todo un clásico de la ciencia-ficción, basado en la novela de Philip K. Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? Un film tech-noir, barroco y expresionista con la atmósfera degradada del cine negro al que se suman algunas escenas que encajarían perfectamente en un western. El film presenta el paisaje apocalíptico de la riqueza de las grandes empresas como Tyrell Corporation frente a la pobreza y la deshumanización en las calles.

Mr Tyrell posee el búho de la sabiduría y Batty es el ángel caído con fecha de caducidad que cita a William Blake en América, una profecía, 1793.

Y los ángeles ígneos cayeron. Profundos truenos se oían en las costas ardiendo con los fuegos de Orc – William Blake

El Prometeo que ajusta cuentas con su Dios, Dr Frankenstein de la Biomecánica. Su querubín de ojos azules Nietzscheniano es el protagonista de la filosofía del superhombre del cyber-punk, que con un clavo atravesado en la mano, a modo de crucifixión, expía los pecados mientras el espíritu santo vuela bajo la lluvia en forma de paloma.

La película cuenta con la banda sonora de Vangelis, varios finales y una versión adicional con voz en off. A todo esto, hay que sumar la vieja polémica de si Deckard es un replicante o no. La clave está, para todo aquel que quiera averiguarlo, en la escena del unicornio ¿Qué es una película sin un unicornio? Apenas nada.