Director de Casablanca: Michael Curtiz

Reparto: Humphrey Bogart, Ingrid Bergman, Claude Rains, Paul Henreid

Un rodaje accidentado da lugar al argumento por todos sabido: Humphrey Bogart es Rick Blaine, ex mercenario de guerras perdidas, por cuyo café en Casablanca pasan los exiliados que escapan a Portugal de camino a los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial.

El héroe de la resistencia Victor Laszlo (Paul Henreid) intenta escapar de los nazis y Rick debe elegir entre renunciar a su felicidad con la esposa de Laszlo, Ilsa (Ingrid Bergman) o dejar que el líder sea capturado por los alemanes. Una y otra vez esperamos que Ilsa deje marchar el avión y se quede con Rick.

Lo que en un principio estaba planeado para engrosar la larga lista de producciones de propaganda antinazi de la época, acabó convirtiéndose, con su sofisticada magia, en una de las películas más emblemáticas de la historia del cine.

En 1990 Sydney Pollack tuvo la osadía de filmar ‘Habana’, un remake de Casablanca protagonizado por Robert Redford y Lena Olin, localizado en la revolución cubana del que es preferible no hablar.

Al final, se detiene a los sospechosos habituales y Claude Rains tira a la basura el agua de Vichy, marcando el comienzo de una gran amistad. Dejando en nuestro recuerdo frases indelebles que forman parte del imaginario colectivo: “Siempre nos quedará Casablanca”.