Director de Casino: Martin Scorsese

Reparto: Robert De Niro, Joe Pesci, Sharon Stone, James Woods

Las Vegas empieza a dar dinero en la década de los 70 y la mafia da su confianza a un jugador profesional, el judío de oro Sam ‘Ace’ Rothstein (De Niro), como administrador de sus lucrativos negocios (Tangiers). Secundado por el incontrolable psicópata Nicky Santoro (Joe Pesci).

El personaje de De Niro está basado en el legendario Frank ‘Lefty’ Rosenthal, regente de los casinos de Las Vegas: Stardust, el Fremont y el Hacienda. Rosenthal también puso en marcha su propio show de TV al que acudía Sinatra. El papel de Joe Pesci no puede ser otro que Anthony Spilotro, mafioso conocido por amañar más partidos de los que se pueden contar.

El perfeccionismo de Ace contrasta con la elección como esposa de Ginger McKenna (Sharon Stone en lo mejor de su carrera), una buscavidas de mala fama, cuyo amor no puede comprar con pieles y joyas ya que sigue colgada por su chulo: Lester Diamonds (Soberbio, como siempre, James Woods).

Tanto Sharon Stone como James Woods realizan unos papeles muy similares a los que interpretaron previamente en El especialista (Luis Llosa, 1994).

Casino ha sido acusado de sobreexplotar el poderoso binomio DeNiro-Pesci de “Uno de los nuestros”, sin embargo, el guión guarda más semejanzas con Hooffa (Danny de Vito, 1992). Además la novela de Nicholas Pileggi, en que se basa el guión, tiene mucho del clásico de Mario Puzo: “Solo los tontos mueren”, texto de culto en argumentos ludópatas.

Casino es una película excesiva a todos los niveles, y sobre todo en cuanto en cuanto a al efectista sádico empleo de la violencia, sin menoscabar la impecable dirección de actores y la puesta en escena de Martin Scorsese.

El filme tiene un metraje de más de tres horas, sin embargo, no se hace tedioso en absoluto. Los primeros minutos, donde se nos introduce al funcionamiento interno de los casinos son apabullantes. Unos de esos momentos de virtuosismo técnico que Scorsese nos regala cuando tiene oportunidad.