Director de L.A. Confidential: Curtis Hanson

Reparto: Kevin Spacey, Russell Crowe, Kim Basinger, Danny de Vito, Guy Pearce

Bud White es un policía de los Ángeles interpretado por (Russell Crowe), investiga el caso de la muerte violenta de su compañero, aunque el caso es asignado al inexperto Ed Exley (Guy Pearce). Entre ambos se interpone Lynn Bracken (Kim Basinger), prostituta que complicará aún más la trama.

La cinta de Curtis Hanson destaca por su cuidada ambientación de Los Ángeles en los corruptos años 50 y la profunda definición del perfil de los personajes, algunos bastante arquetípicos, pero tratados con gran agudeza, para sacarles el máximo partido. White, un durísimo agente, maltratado en su infancia e implacable en la persecución de los que mortifican a las mujeres y el joven Exley, que busca venganza del asesinato nunca resuelto de su padre (también policía), resulta ser, en el fondo, un ambicioso arribista.

Kevin Spacey resulta también irremplazable interpretando a Jack Vincennes, otro agente de la ley que intenta hacer carrera en una popular serie de televisión, hasta que, por casualidad, descubre el entramado de una red de prostitución de lujo.

Basinger se llevó el óscar por su trabajo en esta película y a Crowe se lo guardaron para la siguiente (Gladiador). También hay que destacar a Danny de Vito, interpretando a Sid Hudgens, un periodista sin escrúpulos, que busca cualquier tipo de noticia que atraiga a un incipiente público sediento de macabro sensacionalismo.

Basada en la novela homónima de James Ellroy, el filme de Hanson, la compleja trama destila cine negro por los cuatro costados, responde a todas las expectativas, resultando una auténtica delicia para los incondicionales del género. Una única y absurda pega, imposible de obviar en una cinta tan vitriólica, un absurdo happy end que no pega para nada con la atmósfera de la cinta.