Director de La mujer de la arena (Woman in the dunes, 1964): Hiroshi Teshigahara

Reparto: Eiji Okada, Kyôko Kishida, Hiroko Ito, Koji Mitsui

El argumento de La mujer en la arena no puede ser más enigmático: Un entomólogo explora el desierto en busca de especímenes para su estudio. Pierde el autobús de vuelta a la civilización y se queda a dormir en una casa dentro de un pozo de arena habitada por una mujer solitaria. Lo que estaba planeado para una sola noche se alarga inexplicablemente en el tiempo porque la escala con la que bajó la noche anterior no está por la mañana.

Ambos se ven obligados a efectuar el agotador trabajo de retirar arena para no ser sepultados, sin embargo, su trabajo nunca se termina porque siempre están amenazados por una nueva avalancha. La historia está relacionada con el mito de Sísifo, condenado a llevar a cabo una tarea sin fin.

La mujer de la arena es una extraordinaria metáfora existencial, donde las dunas son entes sensuales con vida propia, que transmiten al espectador su calor y deseo, una fuerza de la naturaleza contra al que es imposible luchar.

Hay que entender el filme de Teshigahara, como una parábola sobre la vida, sus trampas y artimañas para atraparnos en un mecanismo de arena regido por el deseo sexual y la familia. Dotada de una sensualidad excepcional, la película es una experiencia claustrofóbica y a la vez angustiosa e hipnótica que cuenta con una atmósfera realmente asfixiante.