Director de Lawrence de Arabia (Lawrence of Arabia, 1962): David Lean

Reparto: Peter O’Toole, Alec Guinness, Anthony Quinn, Omar Sharif, José Ferrer, Jack Hawkins

El oficial británico T. E. Lawrence (Peter O’Toole) es destinado al Oriente Medio durante la Primera Guerra Mundial. Consigue ganarse la confianza del príncipe Feisal (Alec Guinness) para emprender la conquista del estratégico puerto de Akaba, en manos de los turcos. El guión es una adaptación de Robert Bolt, de la novela del propio Lawrence: Los 7 pilares de la sabiduría.

La película comienza en Inglaterra con el accidente de moto que causó su muerte para recorrer sus aventuraras en forma de flashbacks. Lean se apoya en la fotografía de Freddie Young y la despampanante banda sonora de Maurice Jarre para presentarnos, en el más majestuoso cinemascope, el desierto con una desbordante grandeza visual, como si de un personaje más se tratara, con igual o incluso mayor protagonismo que los intérpretes de carne y hueso.

Lawrence de Arabia no necesita de una superflua historia de amor, de las que tanto abundan en el cine comercial, únicamente se sugieren las relaciones homosexuales de los personajes sin que queden demasiado claras sus inclinaciones. No se sienten demasiado atraídos por el sexo femenino porque, de hecho, apenas salen mujeres en el largometraje y ninguna abre la boca para decir una palabra.

El personaje de Lawrence dista mucho de ser el héroe habitual, es un personaje lleno de contradicciones, va más allá del filme de aventuras bélicas tradicional, esta vez sobre la campaña contra los Turcos, para centrase en una especie de poeta guerrero del que habla la literatura clásica, que se encuentra a medio camino entre el genio y la demencia. Un narcisista y carismático masoquista, un líder nato, capaz de unir a los jefes de las tribus árabes interpretados por Sherif Ali (Omar Sharif), el Príncipe Feisal (Alec Guinness) y Auda abu Tayi (Anthony Quinn).

Lawrence de Arabia llevó casi tres años de producción y un coste de 15m $, con un metraje final de 216 minutos, parte del cual se desarrolló en España, de hecho la histórica batalla de Akaba tuvo lugar en las costas de Almería. Lawrence de Arabia se llevó 7 Óscar de las 11 nominaciones que obtuvo en 1962: mejor director, película, fotografía, dirección artística, sonido, banda sonora y montaje.