Director de Pat Garrett y Billy el niño (Pat Garrett & Billy The Kid, 1973): Sam Peckinpah

Reparto: James Coburn, Kris Kristofferson, Jason Robards, L.Q. Jones, Bob Dylan, Katy Jurado

William H. Bonney es más conocido como Billy el Niño (Kristofferson) es detenido y arrestado en Lincoln, de donde logra escapar gracias a la ayuda de sus amigos, sin embargo, el ganadero Chisum (Barry Sullivan) convence a Pat Garret (James Coburn) para que se ponga de parte de la ley y acabe el líder de la banda.

La muerte de Billy el Niño es un punto de inflexión en la corta historia de los Estados Unidos. Representa la llegada civilización, como el asesinato de Jesse James o el tiroteo de O.K. Corral, y por lo tanto de la irrupción en escena de las leyes del hombre tomando el lugar de las que gobernan la naturaleza, con lo que se coarta la libertad intrínseca del “far west”.

Peckinpah realizó en éste, su último western, un filme crepuscular que cuestiona la legitimidad de la autoridad y el monopolio de la fuerza y la violencia de la tesis de Max Weber, que ya intuyó John Sturges en La hora de las pistolas (1967).

Garret se siente viejo, ya se ha dado cuenta de que los tiempos del salvaje oeste han llegado a su fin y es el momento de ponerse al servicio de los grandes terratenientes. Como nuevo sheriff va reclutando ayudantes y encontrándose con todos los pistoleros que fueron sus viejos compañeros, incluyendo a Billy.

Este irrepetible plantel de forajidos nos lleva en volandas a través del confuso y polvoriento terreno de la ley, la amistad y la traición, cuyos personajes saben que son los últimos pertenecientes a una raza en extinción, conscientes de que serán recordados y están haciendo historia.

El Billy de Peckinpah es un personaje muy alejado del alocado personaje interpretado por Paul Newman en El zurdo (Arthur Penn, 1958). Influido por los nuevos aires de los años 70, nuestro Billy, con los brazos en cruz como un Mesías crepuscular, es un hippie amoral que vive en una comuna fronteriza, más cercano al Bandido adolescente que habla español de Ramón J. Sénder que al héroe del western clásico al que estábamos acostumbrados bajo la dirección de por King Vidor en 1930 o David Miller en el 1941.

Garret se ha dado cuenta de que los tiempos del salvaje oeste han llegado a su fin y es el momento de ponerse al servicio de los grandes terratenientes. Como nuevo sheriff va reclutando ayudantes y encontrándose con todos los forajidos que fueron sus viejos compañeros, incluyendo a Billy. Dispara contra el espejo que refleja su imagen, porque al acabar con Billy termina también con un aparte de sí mismo.

El filme rezuma libertad y cuenta con vastos paisajes y momentos de gran lirismo, potenciados por la banda sonora de Bob Dylan, que debuta en el cine con el título ‘Knockin’ on heaven’s door’. A pesar del fracaso en taquilla y del rechazo casi unánime de la crítica el filme resulta imprescindible, nada en esta vida como un buen western equinoccial.