Director de Único testigo (Witness, 1985): Peter Weir

Reparto: Harrison Ford, Kelly McGillis, Josef Sommer, Lukas Haas, Jan Rubes, Alexander Godunov

John Book (Ford) es un policía de Philadelphia que se traslada a una pequeña comunidad Amish de Pennsylvania para proteger a un niño, testigo de un asesinato.

La primera realización de Peter Weir en EEUU, su Único testigo, muestra el contraste entre las dos formas de vida: la comunidad primitiva, pura y descontaminada, anclada en principios del siglo XVIII, de la que casi hace un estudio entomológico y, por otro lado, la corrupción y degradación suburbial. Con un policía acostumbrado a lidiar con lo peorcito de los bajos fondos.

El caso se lía (siempre se complican) cuando descubrimos que detrás del crimen hay una trama de corrupción que involucra a varios policías de su departamento.

Por su puesto, nuestro capitán se siente atraído por la madre del pequeño, Rachel (Kelly McGillis). ¡Cómo olvidar la escena del garaje! Dónde ambos bailan ‘What a wonderful world’ de Sam Cooke, pero como no podía ser de otra manera, su amor es imposible. De este modo también obtenemos nuestra pequeña ración de “amor fou”.

A destacar, además, la moderna banda sonora de Maurice Jarre, que lejos de las ardientes arenas de Lawrence de Arabia, está creada enteramente con instrumentos electrónicos.