Director de El nombre de la rosa (The Name of the Rose): Jean-Jacques Annaud

A las ratas les gusta el pergamino más que a los sabios ¡vamos a seguirla!

Adso, si tuviera respuesta para todo, estaría enseñando Teología en París

La risa mata el miedo y sin el miedo no puede haber fe, porque sin miedo al diablo ya no hay necesidad de dios

¡Qué pacífica sería la vida sin amor Adso! Qué segura. Qué tranquila. Y qué insulsa

¿Conoces algún lugar donde Dios se haya sentido a gusto?

Nada hay en el mundo, ni hombre ni diablo ni cosa alguna, que sea para mí tan sospechosa como el amor, pues éste penetra en el alma más que cualquier otra cosa. Nada hay que ocupe y ate más el corazón que el amor

Debo confesar que de todos los rostros del pasado que se me aparecen, aquel que veo con más claridad es el de la muchacha con la que nunca he dejado de soñar a lo largo de todos estos años. Ella fue el único amor terrenal de mi vida, aunque jamás supe ni sabré su nombre