Director de Terminator 2: el juicio final (Terminator 2: Judgment Day): James Cameron

3000 millones de vidas humanas se apagaron el 29 de agosto de 1997. Los supervivientes del fuego nuclear lo llamaron la guerra del juicio final

– Me has roto el brazo
– Hay 215 huesos en el cuerpo humano, y ese es uno

– Necesito tu ropa, tus botas y tu motocicleta
– Olvidaste decir: por favor

Observando a John con la máquina de repente lo vi claro, el Terminator jamás se detendría, jamás le abandonaría y jamás le haría daño, ni le gritaría o se emborracharía y le pegaría, o diría que estaba demasiado ocupado para pasar un rato con él, siempre estaría allí y moriría para protegerle. De todos los posibles padres que vinieron y se fueron año tras año aquella cosa aquella máquina era el único que daba la talla. En un mundo enloquecido era la opción más sensata

Sayonara, baby

Introduzca su tarjeta robada por favor

No, no, no, no, tienes que aprender la forma de hablar de la gente. Nadie va diciendo por ahí: afirmativo. Ni chorradas de esas. Se dice: No problemo. Y si alguien viene hacia ti desafiándote le dices: cómemela. Y si quieres pasar de ellos, entonces les dices: Sayonara, baby

Ahora sé por qué lloráis, pero es algo que yo nunca podré hacer

Si una máquina, un Terminador es capaz de aprender el valor de la vida humana, tal vez nosotros también podamos

Todo aquel que no tenga una crema solar factor dos millones va a pasar un rato desagradable ¿Entiendes?