Vivir cada día como si fuera el primero y cada noche como si fuera la última
Allí donde habla el corazón es de mala educación que la razón lo contradiga
El mercado libre significó para Milton Friedman un Premio Nobel, y para países como Chile, un Pinochet
La división internacional del trabajo consiste en que unos países se especializan en ganar y otros en perder
Se metía a la gente en las cárceles para que los precios pudieran ser libres
Todos somos mortales hasta el primer beso y la segunda copa de vino
Yo soy un gran lector de paredes, que es la imprenta de los pobres