Cuando la vida te da limones, haz limonada, mea en ella y dásela a la gente que te mea encima

Espero que cuando muera, la gente diga de mí: Ese tío me debía un montón de dinero

Espero que la vida no sea un gran chiste, porque no lo pillo

Hace falta un gran hombre para llorar. Hace falta un hombre más grande para reírse de ese hombre e incluso un hombre más grande para preguntarle de qué se ríe

Puedo ver en mi mente un mundo sin guerra, un mundo sin odio. Y puedo vernos atacando ese mundo porque no se lo esperan