En tiempos de guerra todos los países se comportan igual de mal porque el poder de acción se transfiere a hombres estúpidos y obstinados
La verdadera perfección la logran solo aquéllos que están preparados para destruirla. Es un subproducto de la grandeza
Los matrimonios medievales eran una cuestión de propiedad, y como todo el mundo sabe, el matrimonio sin amor es amor sin matrimonio
Podemos destruirnos a nosotros mismos con cinismo y desilusión tan efectivamente como con bombas