Autor de El día después de las grandes epidemias: José Enrique Ruiz-Domènec

El día después de las grandes epidemias, de José Enrique Ruiz-Domènec, analiza episodios posteriores a grandes pestes.

¿No habrá ningún remedio de estos sufrimientos? – Píndaro, Odas, Nemea X

Ruiz-Domènec comienza con la plaga que asoló el Imperio bizantino en tiempos de Justiniano y Teodora, cuya respuesta fue el primer esplendor del islam y el nacimiento de Europa.

A partir de ese momento, se puede decir que la peste fue nuestro único asunto. Hasta entonces, a pesar de la sorpresa y la inquietud que habían causado aquellos acontecimientos singulares, cada uno de nuestros conciudadanos había continuado sus ocupaciones, como había podido, en su puesto habitual. Y, sin duda, esto debía continuar – Albert Camus, La peste

Sigue con la peste negra del siglo XIV y su fascinante reacción: la cultura del Renacimiento y continúa con el análisis de la espiral de contagios del continente americano en 1492 que acabó con el Imperio azteca.

Por estas mismas fechas sucedió que le sobrevino también otra cosa. Se trataba de lo siguiente: la peste […] se extendía entre los habitantes de Bizancio – Procopio de Cesarea

Subíamos, subíamos por lo idéntico solo que hacia cada vez menos luz hacia pozo más hondo – Ida Vitale

Más adelante, Ruiz-Domènec sigue los pasos de las pestilencias del siglo XVII, mientras Europa se desangraba en la guerra de los Treinta Años, cuya respuesta impulsó un mundo nuevo, ilustrado, capaz de elaborar una cultura de la sensibilidad.

La naturaleza sigue siendo el aterrador molino de la muerte – Novalis

Finalmente, plantea el caso de la mal llamada «gripe española», que desafió al confiado siglo XX y que exigió una decidida respuesta en el conocimiento científico, artístico y literario.

Lo que es conocido en general, precisamente porque nos resulta conocido, no es conocido. Es la manera más corriente de engañarse y de engañar a los demás presuponer que algo es conocido y conformarse con ello – Hegel