Autora de El infinito en un junco (The infinite in a reed): Irene Vallejo
El infinito en un junco, de Irene Vallejo, describe la invención de los libros en el mundo antiguo.
Después de la tablilla, la piedra y la madera, el junco del Nilo se convirtió en el soporte de los primeros libros, que extienden el pensamiento al infinito.
Parecen dibujos, pero dentro de las letras están las voces. Cada página es una caja infinita de voces – Mia Couto, Trilogía de Mozambique
Nietzsche en la metafísica, Freud en la ética, y Marx en la política partieron de los antiguos para realizar el giro a La modernidad.
Los signos inertes de un alfabeto se vuelven significados llenos de vida en la mente. Leer y escribir alteran nuestra organización cerebral – Siri Hustvedt, Vivir, pensar, mirar
Me gusta imaginar lo pasmado que se quedaría el bueno de Homero, quienquiera que fuese, al ver sus epopeyas en las estanterías de un ser tan inimaginable para él como yo, en medio de un continente del que no se tenía noticia – Marilynne Robinson, Cuando era niña me gustaba leer
Leer es siempre un traslado, un viaje, un irse para encontrarse. Leer, aun siendo un acto comúnmente sedentario, nos vuelve a nuestra condición de nómadas – Antonio Basanta, Leer contra la nada
El libro es, sobre todo, un recipiente donde reposa el tiempo. Una prodigiosa trampa con la que la inteligencia y la sensibilidad humana vencieron esa condición efímera, fluyente, que llevaba la experiencia del vivir hacia la nada del olvido – Emilio Lledó, Los libros y la libertad
Destruir un libro es, literalmente, asesinar el alma del hombre – Arturo Pérez Reverte
Irene Vallejo recorre la historia del pensamiento, desde la Biblioteca de Alejandría, Grecia, el imperio Romano, la Edad Media, hasta nuestros tiempos.