Autor de La decadencia de la mentira (The Decay of Lying): Oscar Wilde
La decadencia de la mentira, de Oscar Wilde, desarrolla una diatriba contra el realismo artístico predominante en su época. Defiende que el arte nunca debe imitar a la vida, pues su esencia radica en expresar únicamente a sí mismo.
Lo que el Arte verdaderamente nos revela es la falta de plan de la Naturaleza, sus curiosas tosquedades, su extraordinaria monotonía, su estado absolutamente inconcluso
Para Wilde, quienes cultivan el «culto monstruoso de los hechos» acaban creando obras tan similares a la realidad que resultan inverosímiles. Por ello, Wilde sostiene que la labor del artista debe ser la «renovación del antiguo arte de la Mentira», pues solo así el arte puede alcanzar su naturaleza más íntima.
Wilde cuestiona la tendencia de su tiempo a supeditar el arte a una supuesta función mimética de la realidad. Frente a ello, propone reivindicar la autonomía y la dimensión imaginativa propia del hecho artístico.
El autor desgrana con agudeza su concepción del arte como una actividad que no debe renunciar a su «medio imaginativo», pues de lo contrario está condenado al fracaso. En este sentido, Wilde presenta la mentira y la ficción como las vías privilegiadas para la renovación y la autenticidad artísticas.
La decadencia de la mentira es un alegato fundamental a favor de la especificidad y la irreductibilidad del fenómeno estético. Más allá de su época, las ideas de Wilde han mantenido una sorprendente vigencia en el debate sobre los fines y los métodos del arte.
Wilde reivindica la autonomía y la singularidad irreductible del arte. Sus planteamientos, tan sugerentes como contundentes, han influido decisivamente en las principales corrientes del pensamiento artístico posterior.